Salman bin Abdulaziz AL SAUD | Rey de Arabia Saudí

| 80 años | Depredador desde 2015 |

Sucesor de su hermano Abdalá, Salman bin Abdulaziz al Saud encarna la herencia de una dinastía que desde siempre ha sido hostil a la libertad de prensa.

 

Técnica de ataque: autocracia de tipo medieval

La monarquía no tolera la existencia de ningún medio de comunicación libre. Reprime severamente a quienes considera que atentan contra la imagen y la reputación del rey, y que cometen los delitos de blasfemia, insulto a la religión o “incitación al caos”. El único espacio donde la información independiente puede circular eventualmente es Internet. Pero los periodistas-ciudadanos corren grandes riesgos. Se les vigila muy de cerca y con frecuencia se les enjuicia y condena. El caso más emblemático es el del bloguero Raif Badawi, sentenciado a 10 años de prisión y a recibir 1.000 latigazos. Recibió la primera tanda de 50 el 9 de enero de 2015.

 

Trofeos de caza: en la actualidad, al menos 10 periodistas y blogueros se encuentran encarcelados.

 

Brazos armados:

  • Los servicios secretos.
  • El Ministerio del Interior.
  • La policía religiosa (Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio).
  • La Comisión encargada de las Comunicaciones y de las Tecnologías de Información.
  • La Unidad de Servicios de Internet.

 

Blanco preferido: los periodistas-ciudadanos y los blogueros.

 

Discurso oficial: dirección intransigente

“Los medios de comunicación, así como cualquier plataforma de expresión, deben usar un lenguaje cortés y educado, contribuir a la educación de la nación y a reforzar la unidad. Está prohibido cometer actos que lleven al desorden y a la división, que afecten la seguridad del Estado y sus relaciones públicas, o que menoscaben la dignidad y los derechos humanos” (artículo 39 de la Constitución informal de 1992).

 

Puntuación: Arabia Saudí se encuentra en el puesto 165, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2016 de RSF. Desde la creación del ránking, en 2002, el reino de los Saud siempre se ha situado entre los peores regímenes del mundo para los periodistas.