Recep Tayyip ERDOGAN | Presidente de Turquía

| 62 años | Depredador desde 2009 |

Recep Tayyip Erdogan fue elegido presidente en 2014; antes era primer ministro (desde 2003).

 

Técnica de ataque: ‘démocradura’ agresiva

A Erdogan no le gusta la prensa o, más bien, sólo le gusta cuando es sumisa, dócil y lo alaba. Erdogan persigue a todas las voces disonantes armado con una legislación antiterrorista de tan amplio espectro que permite todos los abusos, así como con una ley que le permite juzgar a cualquier persona por “insulto al presidente”. A través de diversos medios políticos y económicos, también controla casi todos los grandes grupos de prensa, y en particular las televisiones. El estado de emergencia instaurado precipitadamente en julio de 2016, tras el fallido golpe de Estado, le dio la oportunidad de llevar a cabo una redada sin precedentes entre los periodistas y cerrar más de 100 diarios, revistas, televisiones y radios.

 

Trofeos de caza: desde el fallido golpe de Estado registrado el 15 de julio de 2016, al menos 124 medios de comunicación han sido cerrados por decreto, más de 200 periodistas han sido interrogados y, de ellos, 125 aún se encontraban en prisión a principios de octubre de 2016; por otro lado, decenas se han visto obligados a exiliarse.

Ya en 2015, el balance de Turquía era muy oscuro en materia de libertad de prensa: ese año fueron interrogados 120 periodistas (frente a los 72 registrados en 2014), al menos 19 periodistas y dos caricaturistas fueron condenados por “insulto al jefe de Estado” (diez veces más que en 2014); la policía tomó por asalto un grupo de medios de comunicación, y se prohibió la publicación de seis diarios.

 

Brazos armados:

  • El sistema judicial, más politizado que nunca.
  • El MIT (los servicios de inteligencia).
  • El BTK (la Institución de Tecnologías de la Comunicación, la instancia de censura de Internet).
  • Diversas entidades administrativas, entre ellas la Dirección General de Información y Medios (BYEGM), que depende del primer ministro.

 

Blanco preferido: todos los periodistas y medios de comunicación críticos, ya sean de izquierda, pro kurdos, cercanos al movimiento de Gülen, laicos, nacionalistas…

 

Discurso oficial: negación envuelta en amenazas

“Nunca hemos hecho nada contra la libertad de expresión o la libertad de prensa. Al contrario, la prensa en Turquía me ha criticado mucho, a mí y a mi gobierno, y me ha atacado mucho. A pesar de estos ataques, hemos sido muy pacientes en la manera en que hemos respondido a esos ataques” (entrevista en CNN, el 1 de abril de 2016).

 

Puntuación:

Turquía, que a comienzos de la década del 2000 se encontraba en torno al puesto 100 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF, ha caído desde 2009.  En 2016 ocupa la posición 151 en la tabla de 180 países.