KIM Jong-un | "Líder Supremo" de Corea del Norte

| 33 años | Depredador desde 2011 |

Kim Jong-un es hijo y sucesor de Kim Jong-il, que a su vez había sucedido en el poder a su padre, Kim Il-sung, en 1994.

 

Técnica de ataque: totalitarismo paranoico

Sólo existe una manera de ser periodista en Corea del Norte: hacer propaganda de los méritos del partido, del ejército y, sobre todo, del “Líder Supremo”. La indulgencia con los periodistas no forma parte de las costumbres norcoreanas. Un paso en falso y llega la implacable sanción. Por ejemplo, por cometer una falta de ortografía en el nombre de Kim Jong-il, un periodista pasó tres meses en un campo de reeducación. Corea del Norte está herméticamente cerrada a toda información que proceda del exterior. Nadie tiene acceso a Internet y los medios de comunicación extranjeros están prohibidos en el país, a pesar de que desde hace algunos años agencias de prensa internacionales como Associated Press y, desde hace poco, la Agencia France-Presse, se encuentran oficialmente presentes en Pyongyang. Es muy raro que las autoridades otorguen visados a la prensa extranjera y esto sólo ocurre durante manifestaciones culturales o visitas de dirigentes extranjeros. Una vez que se encuentran en el país, los reporteros son vigilados muy de cerca por oficiales que les impiden comunicarse con la población. Los norcoreanos viven con terror, ya que pueden ser enviados a campos de concentración por el sólo hecho de haber escuchado una radio extranjera.

 

Trofeos de caza: ausencia total de medios de comunicación independientes

Los pocos periodistas extranjeros que han podido trabajar en Corea del Norte lo han hecho corriendo riesgos y exponiéndose a peligros:

  • El 9 de mayo de 2016, el británico Rupert Wingfield-Hayes, periodista de la BBC, fue detenido y expulsado por haber “atacado al sistema de la República Popular Democrática de Corea (RPDC)” y haber practicado un “periodismo no objetivo”.
  • Euna Lee y Laura Ling, dos periodistas estadounidenses, fueron condenadas a 12 años de trabajos forzados en junio de  2009. Dos meses más tarde fueron puestas en libertad.
  • Actualmente hay dos periodistas norcoreanos encarcelados: Song Keum Chul, de la televisión norcoreana, desde el  30 de noviembre de  1995, y Kim Sing Chul, desde el 30 de septiembre de 2016.

Discurso oficial: la única verdad es la del líder Kim Jong-un

“La libertad de pensamiento en un eslogan hipócrita con el que se busca la supresión de ideas progresistas y la expansión de ideas reaccionarias de la burguesía” (comunicado de la agencia de prensa norcoreana).

 

Puntuación:

Desde 2007, Corea del Norte ya no ocupa el último lugar en la  Clasificación Mundial  de la Libertad de Prensa de RSF. En el ránking de 2016, está en la posición 179, entre 180 países. Este triste título se lo arrebató Eritrea, que instauró en el Cuerno de África un régimen tan liberticida como el establecido por Pyongyang.