Al Shabab | Grupo islamista somalí

| Depredador desde 2008 | 

Los milicianos de Al Shabab controlaron hasta 2011 todo el sur de Somalia –incluyendo la capital, Mogadiscio–. Fueron expulsados por las fuerzas africanas, somalíes y kenianas. No obstante, este grupo islamista aún ocupa algunos territorios del sur del país y continúa cometiendo ataques fuera de ellos, en especial en la capital.

 

Técnica de ataque: el terror

Para un periodista, criticar a Al Shabab en Somalia, significa correr el riesgo de perder la vida. En diciembre de 2015, la periodista de televisión Hindiya Mohamed fue asesinada  con una bomba que hizo estallar su automóvil. El 21 de junio de 2014, fue Yusuf Keynan, reportero de Radio Ergo y de Mustaqbal Radio, quien perdió la vida debido a la explosión de una bomba colocada en su coche. En 2010 los milicianos de Al Shabab tomaron el control de una decena de radios para asegurarse de que difundirían programas “religiosamente correctos”. Otra medida radical fue la declaración de grandes áreas como zonas prohibidas para los periodistas. Regiones enteras fueron condenadas al silencio y nadie sabe lo que pasa allí.

 

Trofeos de caza: asesinato de decenas de periodistas

Al Shabab no siempre reivindica sus ataques, pero su modo de actuar a menudo los delata.

 

Blanco preferido: todos los periodistas que se atreven a mencionar sus actividades.

 

Discurso oficial: apelan a la sharia

"Se considerará que toda compañía o individuo que ignore esta orden [un ultimátum de 15 días dado a todos los proveedores de Internet para que pusieran fin a sus servicios] trabaja para el enemigo y será tratado conforme a la sharia” (comunicado publicado el 8 de enero de 2014).

 

Puntuación:

Somalia se encuentra en el puesto 167, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2016 de RSF. Al Shabab no tiene la responsabilidad exclusiva de esta puntuación catastrófica, pues el gobierno también agrede a los periodistas, bien dejando de perseguir a quienes los atacan o bien neutralizando a los periodistas que le molestan.