TURQUÍA | ESPAÑA | El periodista Hamza Yalçin sigue detenido en España bajo orden de la Interpol

22.09.2017 10:15

 

Reporteros Sin Fronteras reitera su llamamiento a las autoridades españolas para que no extraditen a Hamza Yalçin a Turquía. El periodista sueco de origen turco ha completado 50 días detenido en España. RSF también urge a la Interpol a tener más cautela con el uso abusivo de las solicitudes de detención emitidas por Turquía y otros países represivos.


RSF ha criticado a menudo la manipulación que hacen de Interpol los regímenes represivos, que con frecuencia emiten solicitudes de arresto de sus críticos exiliados. El ejemplo de Yalçin pone de manifiesto esta práctica que ahora supone una amenaza para todos los periodistas que han dejado Turquía.

 

 

Sin derecho a un juicio justo en Turquía


Detenido en el aeropuerto de Barcelona, el 3 de agosto, en base a una orden de busca y captura de Interpol, Yalçin fue transferido a la cárcel de Can Brians al día siguiente, pendiente de que las autoridades españolas recibieran una solicitud formal de extradición y de la decisión final de las autoridades españolas sobre ésta.


De ser extraditado a Turquía, Yalçin se enfrentaría a una sentencia que puede alcanzar los 22 años y medio de prisión por cargos que le acusan de pertenecer al grupo terrorista THKP-C y de “insultar” al presidente turco en su revista, Odak. El juez español Baltasar Garzón ha anunciado que defenderá a Yalçin sin costes.


Tras participar en movimientos revolucionarios en Turquía en la década de los 70, por los que pasó seis meses en prisión antes de escapar, en 1979, Yalçin pidió asilo político en Suecia, país que le otorgó su ciudadanía en 2005.


Desde que fuera detenido en España este verano RSF ha manifestado su oposición a que sea extraditado a Turquía, donde los periodistas no tienen derecho a un juicio justo. Con más de 100 periodistas detenidos en la actualidad, la mayoría por cargos de terrorismo, Turquía se ha convertido en la mayor cárcel del mundo para el personal de los medios de comunicación.


La mayoría de los detenidos siguen esperando juicio y muchos de ellos languidecen en las prisiones turcas desde hace casi un año, mientras ven constantemente denegados sus solicitudes de libertad provisional.


“Según los acuerdos internacionales, una persona no debe ser extraditada a un país donde se enfrente a la posibilidad de no tener un juicio justo, recibir torturas o pena de muerte”, recuerda Macu de la Cruz, presidenta en funciones de la sección española de Reporteros Sin Fronteras. “Y si un juez ordenara en todo caso la extradición de Yalçin a Turquía, sería deber del gobierno español impedirla”.


 

Necesidad urgente de reformas en Interpol


El número de “códigos rojos” -solicitudes de detención transmitidas por Interpol- se ha multiplicado por cinco en la última década, pasando de 2.804 en 2006 a 12.878 en 2016. Muchos regímenes represivos han contribuido a este incremento. RSF y otras ONG de derechos humanos llevan años denunciando la utilización política de estas órdenes de detención para perseguir a los disidentes exiliados.


La crítica de los grupos de la sociedad civil ha surtido cierto efecto y finalmente en Interpol empezaron a reforzar su mecanismo en 2015, pero sigue habiendo mucho que mejorar, tanto en poner las reformas en práctica, como en el filtrado de las solicitudes de detención de los estados represivos.


En la resolución de abril de 2017, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa pidió a la Interpol que continuara “mejorando el procedimiento de sus códigos rojos para impedir abusos de una manera más efectiva”.


“Decenas de turcos han tenido que abandonar su país desde el intento fallido de golpe de Estado de julio de 2016”, recuerda Johann Bihr, responsable de la oficina de Europa del Este y Asia Central de Reporteros Sin Fronteras.


“Pero como otros exiliados en todo el mundo, ahora recae sobre ellos la amenaza de manipulación política de Interpol. Deben completarse las reformas de este organismo con urgencia para que pueda evitarse su uso abusivo por parte de Turquía y otros estados represivos”, añade.


Turquía ocupa el puesto 155 de los 180 países que conforman la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.


Consulta más información sobre Turquía en el Informe Anual elaborado por RSF-España.