RUSIA | RSF pide el fin de la impunidad de Chechenia tras las amenazas a ‘Novaya Gazeta’

19.04.2017 22:06

 

Reporteros Sin Fronteras (RSF) expresa su profunda preocupación por la seguridad de los trabajadores del periódico independiente de Moscú Novaya Gazeta, amenazados por las autoridades chechenas desde que informaron de que se persigue a los homosexuales en Chechenia. RSF pide a las autoridades federales rusas que acaben con la impunidad del régimen del presidente checheno Ramzan Kadyrov.

 

El 1 de abril, Novaya Gazeta informó de las detenciones y agresiones contra un centenar de presuntos homosexuales en Chechenia, una historia de la que se hicieron eco medios de comunicación de todo el mundo. Pocos días después se celebró una reunión pública en la mezquita central de la capital chechena, Grozni.

 

En el transcurso de la reunión de Grozni, que fue ampliamente cubierta por los medios chechenos, Adam Shakhidov, asesor del presidente Kadyrov, acusó a Novaya Gazeta de difamación y se refirió a sus periodistas como “los enemigos de nuestra fe y de nuestra patria”.

 

Un total de 24 de jerarcas religiosos chechenos y otros líderes de opinión firmaron una resolución de cinco puntos que describe la historia del periódico como una “mentira absoluta (...) que mancilla el honor y la reputación de los musulmanes, los habitantes de Chechenia y los ciudadanos rusos”. Además, que avisa al público de que hacerla circular sería un “gran pecado”.

 

“Prometemos que los verdaderos instigadores serán finalmente castigados, dondequiera que estén y sean quienes sean, y que no habrá prescripción de este castigo”, añade la resolución.

 

Novaya Gazeta respondió que la resolución “alienta a los fanáticos religiosos a tomar represalias contra los periodistas”. En efecto, rápidamente comenzaron a surgir amenazas en las redes sociales.

 

En una entrevista para The Washington Post el 15 de abril, la periodista que escribió la historia, Elena Milashina, dijo que estaba planeando marcharse de Rusia temporalmente. El director de informativos de Radio Eco de Moscú, Alexei Venediktov, fue amenazado a su vez por las autoridades chechenas por defender a sus colegas periodistas.

 

La oficialidad rusa acabó por reaccionar. El portavoz del Kremlin Dmitri Peskov dijo que el gobierno “se oponía categóricamente” a cualquier medida extrajudicial contra periodistas, y que cualquier disputa debía resolverse en los tribunales. El martes, el Comité de Investigación Federal de Rusia dijo que estaba “verificando” si se habían hecho amenazas contra los periodistas.

 

“Las amenazas contra Novaya Gazeta y Eco de Moscú son extremadamente preocupantes y deben ser tomadas en serio”, apunta Johann Bihr, responsable de Reporteros Sin Fronteras para Europa del Este y Asia Central.

 

“Vemos que se ha abierto una investigación judicial, pero se necesita mucho más para desafiar la terrible impunidad de la que gozan las autoridades chechenas. Después de erradicar el periodismo independiente de Chechenia, el régimen de Kadyrov apunta vez más a los medios nacionales de Rusia. Es hora de que Moscú acabe con esta situación“.

 

Deriva represiva en Chechenia

 

Apenas queda periodismo independiente en Chechenia, una república autónoma rusa que quedó traumatizada por dos sangrientas guerras civiles y que ha sido gobernada con mano de hierro por Kadyrov desde 2007.

 

La impunidad de la que gozan quienes instigaron el asesinato de la célebre periodista Anna Politkovskaya o de quienes mataron a su colega Natalia Estemirova, ha reforzado el clima de miedo que prevalece en la región.

 

Se advierte y amenaza a los pocos periodistas que todavía se atreven a desafiar el consenso oficial y el obligatorio entusiasmo a favor del gobierno. Además se presiona a los familiares, una situación que RSF ha documentado en varios informes. El acoso a los críticos se ha intensificado en los últimos años y el menor comentario en las redes sociales puede ahora acarrear consecuencias nefastas.

 

Zhalaudi Geriyev, un joven periodista checheno que colaboraba con el diario digital independiente Kavkazsky Uzel, fue condenado a tres años de prisión en septiembre el 2016.

 

Personalidades públicas de todo tipo son susceptibles de ser secuestradas. Ruslan Martagov, analista político crítico de la situación de los derechos humanos en Chechenia, “desapareció” del 1 al 3 de septiembre de 2016. Dos académicos fueron secuestrados a finales de marzo y aprincipios de abril de 2016 sólo para reaparecer y hacer públicas “disculpas”. Otro, torturado y luego puesto en libertad, lleva ahora una vida de recluso.

 

El 9 de mayo de 2016, se cruzó un nuevo umbral. Un minibús que transportaba a periodistas y miembros del Comité para la Prevención de la Tortura rusos y extranjeros fue atacado en la vecina Ingushetia, a unos pocos centenares de metros de la frontera con Chechenia. Un grupo de unos 20 hombres enmascarados golpearon los pasajeros, los obligaron a salir del autobús, y luego lo incendiaron. La investigación quedó en blanco.

 

Kadyrov, al que Reporteros Sin Fronteras ha incluido en la lista de Depredadores de la libertad de prensa, suele describir a los periodistas independientes y miembros de la oposición liberal de Rusia como “traidores” y “enemigos del pueblo”.

 

Novaya Gazeta fue galardonado con el Premio RSF-Fundación de Francia a la Libertad de Prensa en 2006.

 

Rusia ocupa el puesto 148, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2016 de Reporteros Sin Fronteras. Más, en el Informe Anual de la organización.