HONDURAS | Dos periodistas asesinados en una emboscada

27.03.2010 16:57

Bayardo Mairena y Manuel Juárez, abatidos a balazos por unos individuos armados, son la cuarta y quinta víctimas en un violento mes de marzo que se salda con cinco periodistas muertos en el país.

Reporteros sin Fronteras les da el pésame a los compañeros y allegados de los periodistas Bayardo Mairena y Manuel Juárez, asesinados el 26 de marzo de 2010 en el este del país. Cayeron en una emboscada tendida por unos hombres armados que acribillaron su vehículo a balas. Según unos testigos, remataron a los periodistas a quemarropa y con sangre fría. Cinco profesionales fueron asesinados en el país desde principios de año, todos a lo largo del mes de marzo.

“Honduras es de lejos, junto con México, el país más mortífero para los periodistas del continente en 2010. Aunque los investigadores no determinaron por completo los motivos de algunos asesinatos, la ola de violencia que afecta a la profesión ya se ha cobrado cinco víctimas. Además de la presencia del crimen organizado, la prensa hondureña sigue siendo un blanco privilegiado en el contexto de represión post-golpe de Estado. Rogamos a las autoridades que reaccionen con fuerza para detener esas violencias y que identifiquen a los culpables”, declara la organización.

Los dos reporteros de una radio local circulaban en su coche cerca de Juticalpa en la provincia de Olancho (Este) cuando fueron atacados por unos hombres armados. Volvían de una radio de Catacamas donde animaban un programa. Bayardo Mairena, de 52 años, considerado por sus compañeros como un pionero del periodismo de radio en la provincia de Olancho, y Manuel Juárez, de 55 años, colaboraron durante mucho tiempo con la Radio Nacional de Honduras. 

El presidente de la Asociación de la Prensa Hondureña le ha pedido al jefe de Estado, Porfirio Lobo, que ponga fin a esta ola de asesinatos. Para Reporteros sin Fronteras también resultan preocupantes las recientes amenazas dirigidas contra la redacción de Radio Uno, una emisora privada de oposición de San Pedro Sula, en el punto de mira del ejército desde que tuvo lugar el golpe de Estado del 28 de junio de 2009. El medio de comunicación sigue arriesgándose al denunciar las violaciones de los derechos humanos.