HONDURAS | Asesinado otro periodista, el octavo en 2010

16.06.2010 15:22

 

En pocos meses, Honduras se ha convertido en el país más peligroso del mundo para los profesionales de los medios de comunicación

 

El asesinato de Luis Arturo Mondragón Morazán, director del canal de televisión Canal 19 y del programa informativo “Teleprensa”, que ocurrió el 14 de junio de 2010 en El Paraíso, eleva a ocho el número de profesionales de los medios hondureños asesinados desde el comienzo del año 2010. Como en la mayoría de los otros casos, aún no se ha establecido el móvil del crimen.

Naturalmente que esperamos, en un plazo corto, saber más sobre el móvil y los autores de este crimen. Pero, la ausencia de alguna relación entre el asesinato y la actividad profesional de la víctima –en el caso de que se confirme-, no debe ocultar la violencia política que está minando el país desde el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, ni sus trágicas consecuencias para la libertad de prensa mientras la impunidad sigue siendo la regla más frecuente.

Luis Arturo Mondragón, de 51 años, salía de los locales de su canal de televisión cuando dos hombres, que iban en un auto, dispararon sobre él. El periodista murió en el acto. Los investigadores se inclinan por creer que ha podido tratarse de un arreglo de cuentas de carácter privado. Luis Arturo Mondragón tenía varias denuncias contra él, una de ellas por “violación”.

Este total de ocho asesinatos mantiene a Honduras a su nivel de país más peligroso del planeta para la seguridad de los periodistas, en el transcurso del primer semestre de este año. Una situación que corre el riesgo de aumentar el número de candidatos a abandonar el país. La periodista Karol Cabrera, presentadora del Canal 8 de televisión, víctima de un atentado que costó la vida en marzo de 2010 a su colega Joseph Ochoa, acaba de conseguir asilo político en Canadá, donde se ha refugiado.

De momento, en el barómetro de Reporteros sin Fronteras solo figura un periodista: Nahum Palacios Arteaga, director de informativos del canal Televisora de Aguán-Canal 5, abatido el pasado 14 de marzo después recibir graves amenazas, atribuidas al ejército. En ningún momento han cesado ni la represión, ni las amenazas, a las redacciones opuestas al golpe de Estado.