EGIPTO | Los servicios de Inteligencia extienden su control sobre los medios de comunicación

05.09.2017 23:15

 

Reporteros Sin Fronteras manifiesta su preocupación por los medios de comunicación egipcios que están siendo adquiridos por empresarios con vínculos con el Gobierno y los servicios de Inteligencia. El control del régimen de los medios de comunicación sigue creciendo y afecta incluso a los medios progubernamentales.

 


El último de todos ha sido el canal Al Hayat, fundado en 2008 por Sayed el Badawi, dirigente del parido secular Al Wafd, que solía respaldar al gobierno del Presidente Abdel Fattah el-Sisi. La identidad del nuevo propietario no se ha anunciado oficialmente, pero varios medios de comunicación egipcios apuntan a que ha sido adquirido por Falcon, una empresa de seguridad egipcia, dirigida por un oficial de la inteligencia militar retirado y exdirector de la agencia reguladora de la radio y la televisión.

 


Semanas antes de la venta, las autoridades demandaron repentinamente a Al Hayat el pago de facturas pendientes que forzaron la suspensión temporal de las emisiones. Coincidencia o no, la presión económica se produjo poco después de que representantes de Al Wafd en el Parlamento expresaran su oposición al controvertido plan del Gobierno de dar a Arabia Saudí el control de dos islas estratégicas, Tiran y Sanafir.


Al Hayat no es el único canal privado que ha caído en manos de personas próximas a los servicios de Inteligencia. En enero, Asema TV, pasó a ser dirigida por un militar retirado de Inteligencia, también portavoz de las fuerzas armadas.



El canal ONTV, que ha apoyado al Gobierno y difundido ocasionalmente comentarios críticos, pasó, en mayo de 2016, a ser propiedad de Ahmed Abu Hashima, un poderoso multimillonario al que se vincula con la Inteligencia militar y el Presidente al-Sisi. Un mes después de su adquisición, las autoridades expulsaron a la conocida presentadora del canal, Liliane Daoud, por su doble nacionalidad británica y libanesa.



Hashima compró además en 2016, otros dos canales de televisión, Al Naharand CBC, y cuatro periñodicos, Sout Al OmmaAinDot Masr y Al Youm al Sabea.

 


La mano de hierro del régimen egipcio se sitió también en Al Youm al Sabea. Su editor amenazó a 30 de sus periodistas con despedirles a finales de julio por abiertamente oponerse -en manifestaciones, redes sociales, comentarios y peticiones- al plan de ceder a Arabia Saudí las islas Tiran y Sanafir. Tres de sus periodistas denunciaron la amenaza y uno de ellos, Medhat Safwat Mahfouz, aseguró en la red social Facebook que el editor le había dicho directamente que “el Presidente es el propietario de este periódico” y que podía por ello no seguir contratando a periodistas críticos.


Mahfouz y otros dos compañeros, Abdel-Rahman Maklad y Maher Abdel-Wahed, han sido oficialmente despedidos, pero el resto de la plantilla ha conservado sus empleo. Maklad escribió al Presidente Sisi el 23 de agosto para denunciar su injusto despido y le pidió que intercediese para que fuera readmitido.


Consultado por teléfono, el periodista ha contado a RSF que su despido puede haber estado relacionado con un exceso de celo del editor del periódico, o puede haber sido el resultado de una presión directa de los servicios de Inteligencia.


Leer más información (en inglés) 

 
Egipto ocupa el puesto 161 de los 180 países que conforman la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborado anualmente por Reporteros Sin Fronteras. 
 
 
Consulta más información sobre Egipto en el Informe Anual elaborado por RSF-España.

 
Egipto ocupa el puesto 161 de los 180 países que conforman la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborado anualmente por Reporteros Sin Fronteras.


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