CHINA | RSF urge a las autoridades chinas a poner en libertad al bloguero Yang Hengjun de nacionalidad australiana

25.01.2019 18:34

 

Reporteros Sin Fronteras pide a las autoridades chinas la inmediata puesta en libertad del bloguero y escritor australiano de origen chino Yang Hengjun, detenido la semana pasada y ahora acusado de “poner en riesgo la seguridad nacional”.


 

Yang Hengjun desapareció el 18 de enero en un viaje con su familia a la ciudad de Guangzhou. Desde entonces las autoridades chinas han confirmado su detención y le han acusado de poner en peligro la seguridad del país. Le tienen en Beijing bajo “vigilancia residencial en una localización designada”, una especie de detención que puede durar hasta seis meses y permite todo tipo de maltrato, incluidas las torturas.


Yang, empleado del ministerio de Exteriores durante diez años, adquirió la nacionalidad australiana en el año 2000. Desde entonces ha levantado su voz contra el régimen chino y ha abogado por la instauración de una democracia en China. Más de 130.000 personas le siguen en la red social Twitter y escribe con frecuencia en la revista de temas internacionales The Diplomat. Con anterioridad a su arresto, Yang enseñaba en la Universidad de Columbia en Nueva York.


“Yang Hengjun no ha cometido ningún delito comentando sobre la política y sociedad china. Su detención es totalmente injustificada y abusiva”, afirma Cédric Alviani, responsable de la oficina de Asia del Este de Reporteros Sin Fronteras. “Pedimos a la comunidad internacional que presione a las autoridades chinas para que pongan en libertad inmediatamente a Yang y a todos los demás periodistas y bloqueros detenidos en el país.”


En marzo de 2011 le siguieron tres individuos en el aeropuerto de Guangzhou y estuvo dos días desaparecido. Publicó finalmente un comentario en Twitter explicando que había sido un “malentendido”. Cabe recordar también que China mantiene detenidos a otros dos periodistas extranjeros de origen chino: el fotoreportero Lu Guang, que tiene la ciudadanía estadounidense, detenido en Xinjiang en diciembre de 2018, y el editor sueco Gui Minhai, secuestrado por los servicios secretos chinos en Tailandia en 2016.


China es la prisión más grande del mundo de periodistas, con más de 60 informadores encarcelados. El país ocupa el puesto 176 de los 180 países que conforman la  Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa  elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.