BULGARIA | RSF condena la detención de dos periodistas que investigaban desvíos de fondos provenientes de la Unión Europea

21.09.2018 16:49

 

Reporteros Sin Fronteras condena la detención este mes de dos periodistas de Attila Biro, editor rumano de la web de investigación Rise Project, y el búlgaro Dimitar Stoyanov, de la web Bivol, que estuvieron seis horas detenidos, el 14 de septiembre, en Sofia. Ambos periodistas habían llegado a un lugar sin identificar, lleno de bolsas, con documentos aún humeantes, que relacionaban a grandes firmas búlgaras con el mal uso de fondos europeos.


Bivol lleva investigando la corrupción en Bulgaria desde hace años, y el 11 de septiembre había publicado un reportaje donde detallaba la corrupción a gran escala de proyectos financiados por la Unión Europea por el valor de millones de euros.

 

La web había descubierto recientemente que las empresas implicadas en el supuesto fraude estaban moviendo documentos y llevándoselos fuera de la capital, para almacenarlos en un local secreto, o destruirlos, sin la más mínima sospecha por parte de las autoridades.


Mientras fotografiaban y tomaban pruebas de lo que estaban presenciando, Attila Biro y Dimitar Stoyanov, fueron detenidos y esposados por la policía que les tuvo retenidos durante seis horas. No pudieron hacer ninguna llamada y les confiscaron los teléfonos móviles.

 

Desde que se publicó la investigación, Stoyanov y sus compañeros reporteros Assen Jordanov y Atanas Chobanov están sometidos a una gran presión.


RSF pide a las autoridades búlgaras que garanticen su seguridad por las amenazas que han recibido desde entonces.


“Según la información recibida por RSF, la seguridad personal de estos periodistas de investigación y sus fuentes podría verse amenazada por los los responsables de las empresas mencionadas en el informe”, afirma Pauline Adès-Mével, responsable de la oficina de Unión Europea - Balcanes de Reporteros Sin Fronteras. “Es un tema que preocupa y RSF urge a las autoridades búlgaras a garantizar su seguridad”.


Las autoridades rumanas han tomado medidas para garantizar el regreso de Biro a Bucarest, pasos no adoptados por las autoridades búlgaras. El máximo responsable de la policía antimafia búlgara ha pedido disculpas a los periodistas, alegando falta de comunicación con la policía local, pero sin embargo ha agradecido también públicamente a los oficiales que llevaron a cabo las detenciones.

 

El fallo de las autoridades búlgaras en tomar medidas y el rechazo de la fiscalía, durante más de una semana, a investigar los supuestos desvíos de fondos de la Unión Europea -por parte de, entre otros, la empresa GP Group del oligarca Valentin Zlatev- cuestionan el verdadero compromiso de las autoridades con aclarar la supuesta corrupción.


La reputación de los periodistas de Bivol es bien conocida y uno de sus editores es miembro del comité ejecutivo de la red de investigación Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), un conglomerado de periodistas dedicados a informar sobre el crimen organizado y la corrupción.


Los periodistas de investigación están sometidos con frecuencia a grandes presiones en Bulgaria, que van desde amenazas a intimidaciones físicas y agresiones, a ellos mismos o a sus propiedades.


Bulgaria ocupa el puesto 111 de los 180 países que conforman la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.


Consulta más información sobre Bulgaria en el Informe Anual elaborado por RSF-España.